
(
http://www.inadecuado.com)

1. Enchufas la tele. No ponen nada, o lo que ponen es horroroso. Vuelves a sentarte en tu ordenador hasta que te das cuenta de que no tienes conexión a internet.
2. Llamas a tu proveedor de internet. Empiezas hablando con calma. le dices cosas como “Mire señorita, que yo sé que no es culpa suya, pero entiéndame…” a la media hora te pareces enorme y principalmente al niño Alemán y tu conversación termina en un convincente: “Mejor que abrir otra incidencia, te abres tú de piernas y me comes la polla pedazo de zorra”.
3. Pones todos tus zapatos en una hilera y los limpias. Dos veces.
4. Te lees un Periódico. Te quieres suicidar. Menudo País de los Santos Cojones.
5. Te acuerdas de que sin conexión no te puedes bajar el último capítulo de Lost o Heroes y simplemente ruegas por la aniquilación de la raza humana. Quieres que todo el mundo sufra lo que tú estás sufriendo. A estas alturas tu paranoia es tal que piensas que tu nombre debería de aparecer en las Enciclopedias junto a las grandes tragedia de la humanidad como la llegada de un nuevo Borbón a éste mundo, el Holocausto Nazi o la salida al mercado de Daikatana.